Después de un año y medio corriendo irregularmente y yendo a
muy pocas carreras, todo por circunstancias de la vida, decido apuntarme a un
grupo de entreno los martes y jueves en el INEF. Ese grupo que veía entrenar el
año pasado cuando llevaba a mi hijo Edu a la piscina. Todo el año sintiendo
envidia por no poder estar ahí y por fin conseguí apuntarme!. Llevando dos
semanas de entreno y ya se presenta la primera carrera.
Quedamos como siempre un poco antes para hacernos la
indispensable foto de equipo y calentar.
Muchas caras desconocidas pero muchas otras conocidas.
Especial mención a mi prima CRIS BERNARDEZ, con la que, gracias al running y al
CAS, me he vuelto a reencontrar y vuelvo a sentir su cariño y cercanía. Y, por
supuesto, a mis entrenadoras MARIA LUISA y RAQUEL. A MARIA LUISA le debo tantas
cosas que no me llega el espacio para narrar pero, sobre todo, le debo el gusto
por correr. Nunca me imaginé sentir necesidad por hacerlo. Y RAQUEL es para mí
un ejemplo de que, con constancia y voluntad, se consigue todo.
Nos ponemos en el primer cajón por indicación de nuestras
entrenadoras y, justo antes de salir, Bego me ayuda a atarme el lazo azul a la
camiseta y me confiesa, en bajito, que hacía 6 meses que se había muerto su
madre de cáncer. Nos abrazamos y nos damos fuerza y ánimo.
El circuito me resulta muy conocido puesto que, hasta ahora,
entrenaba siempre por allí., así que no estoy nada nerviosa.
Intento darlo todo. Nos vamos cruzando con nuestras compis
campeonas, Noe, Raquel, Lina, Mª Luisa, etc…, y a cada cual les grito un
Animo!. También me emociono durante el recorrido, por los ánimos que brotan de
un lado y otro de la carretera, de tantas y tantas mujeres que no
conocemos de nada y de las que sientes su calor. Todas campeonas!.
Se acerca la meta y aprieto el ritmo y, como siempre, me
acuerdo de las palabras de María Luisa, sonrisa para la foto!!. Y es cuando veo
a BEGO y digo: a por ella!. La alcanzo, nos cogemos del brazo y es en ese
momento cuando, levantando el brazo, las
dos nos unimos en el pensamiento de: “va por ti, MAMA!” Por su MAMA. Por la de
todos las que no están. Gracias Bego por dejarme compartir contigo ese momento
tan emotivo para ti. No lo olvidaré!
