Hace dos años empecé con el running, ¡¡¡era el que faltaba de la
familia!!! Desde ahí van ya varias
carreras disfrutando de este deporte, del ambiente y de la gran familia del
CAS.
Después de la última San Silvestre no iba a poder competir en mucho
tiempo. Pero surgió una oportunidad de volver a sentir el ambiente de una
"popular" y dejar de lado la "cinta del hámster" en la que
me entreno últimamente.
El viernes al llegar a Sídney, ¡la de Australia, sí, esa!, salí a buscar
el Centennial Park, un parque de 1888, que era donde se celebraba la prueba y
por supuesto me enfundé mi camiseta de entrenamiento del CAS. Gracias a eso nos
reconocieron por la calle otros españoles, que conocían Sada y nos indicaron el
camino. Casualidades de la vida.
El domingo empezó muy pronto, a las cinco y media nos levantamos para
desayunar y ya a las seis de la mañana salimos hacia el circuito camino de la
prueba cuatro compañeros y yo.
Cuando llegamos a recoger los dorsales no parecía que hubiera mucho
ambiente, no había nadie del CAS, se me hacía extraño, se fue animando a medida
que nos acercábamos a la hora de inicio.
La organización y los medios no eran muchos, en fin no quiero hacer
comparaciones. Todos esperábamos algún recuerdo, una camiseta o un dorsal con el nombre
de la carrera o algo similar. Nada.
No era lo importante, lo que de verdad importaba era disfrutar de un buen
rato haciendo deporte.
Marcos, Gonzalo y yo salimos en los siete Km, Alberto y Víctor optaron
por la media.
En la foto de grupo me di cuenta que esta carrera iba a ser distinta,
solo había una camiseta del CAS, otra vez esa sensación de extrañeza, no se
oían las voces de última hora, ¡¡esperad, esperad, que ya voy!!, o esa otra, ¡¡
venga listo, a calentar!!.
Primero empezaron los de la media, y cuando pasaron por línea de meta los
de los siete Km, salí buscando una liebre que me marcara el ritmo, como hago
habitualmente, no había nadie del CAS ¿a quién sigo? Después de un par de Km ya la había encontrado
e iba avanzando con regularidad. No sabía en qué estado me encontraba y no
quería quedarme sin fuerzas al final. Por el mismo camino nos íbamos cruzando
los de la media y nosotros sin un triste cono en el medio, sorteando charcos y
agachando la cabeza para no "comerme" alguna rama más baja de lo
normal, aquí las carreras se organizan de otra manera..... Al pasar por el
medio de un pinar vi a un fotógrafo y recordé, sonrisa en la cara y buena
técnica. Terminé con un tiempo lo suficientemente digno como para pensar que no
estaba perdiendo la forma escandalosamente.
Al llegar a meta teníamos agua y fruta, lo normal, pero vi una cola con
los que iban llegando, a ¡¡¡¡una plancha en la que hacían tortitas con
Nutella!!!! Definitivamente aquí las carreras son distintas.
Solo me queda una cosa que decir, ¡¡¡GRACIAS A TODO EL CAS!!! por animarme a participar, porque aunque estabais lejos sentía vuestros ánimos y porque para mí es un honor y una satisfacción haber representado al CAS en una carrera en Australia, aunque sé que no soy ni el primero ni seré el último que corra en el extranjero con la camiseta del mejor equipo del mundo....
